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Proteger a la familia en pandemia.

Proteger a la familia en pandemia.
Por Jorge Peralta.

Durante la pandemia, es necesario que los miembros de la familia unifiquen la percepción colectiva de la crisis para establecer los escenarios posibles y analizar su perspectiva. Tener un consejo de familia es una ventaja, pues permite contar con un espacio de reflexión para conocer como se han afrontado las crisis en el pasado, afianzar el compromiso entre sus miembros con las decisiones a adoptar y desarrollar su capacidad de resiliencia.

La familia hallará en su consejo de familia un soporte para conectar a sus miembros, estimular el liderazgo confiable y compartir información oportuna, objetiva y relevante de la crisis para tomar decisiones más acertadas.

En caso no se cuente con un consejo de familia, constituir una reunión familiar formal es una buena opción para dar inicio a un sistema de gobierno familiar. Con esto, será más sencillo asignar los roles y responsabilidades de forma adecuada y brindar una respuesta a la crisis de manera más inteligente, contribuyendo así a la protección de la familia y a absorber el impacto de la COVID-19.

En ambos casos, es importante mantener la comunicación asertiva y escuchar los puntos de vista que tenga cada uno de los miembros de la familia sobre la crisis. Es conveniente saber adoptar una actitud reflexiva de la situación y compartir la información al respecto, procurando en todo momento transmitir tranquilidad. Evite ser alarmista o fatalista para no generar caos; y basen sus opiniones sobre hechos concretos para evitar las especulaciones o dar falsas noticias.

Tener un sistema de gobierno familiar ayuda a proteger a la familia y estimula el equilibrio del sistema familiar para tomar decisiones más acertadas.

Considere las siguientes acciones de protección a la familia durante la crisis:

  1. Precise el papel que desempeña el consejo de familia para dirigir la respuesta hacia la crisis de la COVID-19.
  2. Identifique que miembros de la familia han sido afectados en su salud física, emocional o económicamente debido a la crisis.
  3. Establezca las medidas para salvaguardar a los miembros afectados, a los más vulnerables y expuestos de la familia y a los grupos de riesgo (p.e. los mayores de 60 años, las mujeres embarazadas, los miembros con habilidades especiales).
  4. Acuerde cómo se apoyará a los miembros de la familia que trabajan en el negocio (o que tiene mayor exposición).
  5. Determine con qué recursos dispone la familia para hacer frente a la crisis y para apoyar a sus miembros.
  6. Observe qué lecciones se pueden convertir en oportunidad para educar y enseñar a la familia, durante y después de la crisis.